La Lista
"Impresionistas"
fue la primera palabra de la lista.
"Puesta de sol en
el mar" escribió en el renglón siguiente. La del día anterior era una
visita de rutina al oculista para cambiar los lentes.
"Venecia". Luego
de los exámenes el médico había comenzado una larga explicación plagada de
términos científicos, pero él quiso hacerla más fácil para ambos y lo interrumpió.
"El Obelisco en
sábado a la noche". ¿Cuál es el pronóstico?
"Salida del sol en
la montaña boscosa". ¿En cuánto tiempo? ¿Se puede hacer algo?
"El puente viejo
de la Boca sobre el Riachuelo". Al volver a casa buscó en los diccionarios
y anotó "aveugle, cego,
cieco, blind". Podía
haber buscado muchas más en Internet pero en ese punto ya no le hacía falta.
"Santiago de
Compostela". Tan poco tiempo. Justo él que había gastado ¿perdido? ¿invertido? tanto en pasatiempos de ingenio, solitarios con
cartas y juegos de computadora.
"La nieve".
Recordó un viejo tema de cuentos y películas acerca del hombre que debe decidir
qué hacer cuando le diagnostican que va a morir en un corto lapso. Hacía muchos
años había visto una película con los últimos quince días de un personaje que
interpretaba Alec Quiness.
También estaba aquél conocido comediante norteamericano que había viajado
mostrándole el mundo a un hijo cuya leucemia lo mataría en pocos meses.
"El Tortoni". Allí decidió sobre la lista. Serían aquellas
cosas que resguardaría como recuerdos especiales. Luego que ella llegara
(curiosa forma de nombrarla, reflexionó sobre su reflexión) con esa lista
evocaría lo que había seleccionado. Para
obligarse a ser cuidadoso había fijado un número máximo de cosas.
Llevaba nueve, sólo podía agregar una más. The last but not
the least, pensó, y
escribió sin vacilar.
"Ella". Ahora
una segunda lista que tituló "Cosas a realizar". Para la primera fue
rápido "Aprender Braille". La siguiente le demoró apenas un instante
"Escribir historias de ciego".